
Mierda! no hay mejor manera de empezar este texto con esa palabra, porque claro, es lo primero que uno diría al estar entre el qué hacer y el qué hice... Diablos, maldita idea de seguridad, de firmeza, de valentía.... Quién cambió? qué cambió? Por qué uno renuncia, por qué uno se rinde y baja los brazos? Yo creo que con el renunciamiento uno no baja los brazos, a menos que se esté sintiendo derrotado, pero no hay como alzar los brazos sintiéndose seguro que uno va a estar bien después de haberse dado el golpe solito.... El problema es cuando se abre la llaga y sale el dolor, ese rato uno sabe que la herida sigue abierta pero que sanará, sino, no doliera o dolería? El problema es ser consecuente... uno era consecuente antes, y quiere ser consecuente ahora, pero cuál es la consecuencia? o mejor dicho, qué es ser consecuente? asumir las consecuencias? pues si lo vemos por ese lado, "mucho cobarde si me doy la vuelta", pero.... por qué tomé otro rumbo? por qué estando seguro de lo que tenía quise buscar otras cosas???? ahí viene el "mierda!!!!" ahí está la carencia de consecuencia y claro, la obvia consecuencia..... por qué me pregunto qué hago o qué hice, cuando debería preguntarme qué hacer?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario